Internet y Venta online

Black Friday o como destrozar una buena idea

Recién finalizado el Black Friday toca hacer un poco de análisis de lo que este “día” está significando en el actual ecommerce. Habría que recordar lo qué se supone que era este evento en su origen. Es más, también en qué se ha convertido, y las implicaciones que tiene para la venta online.

Un poco de historia sobre el Black Friday

Este día tiene su origen en la cultura USA y era el día que daba inicio a la campaña de compras navideñas. Dice la leyenda que se origino en Filadelfia. O más exactamente que es ahí donde lo bautizaron con este nombre. El motivo venía por el efecto de aumento de tráfico y gente en las calles el día después de acción de gracias.

Pues bien esto que surge en los años 60, se ha ido imponiendo como un efecto llamada comercial para provocar un disparador al consumismo navideño. Y esto, parece una buena idea a priori si funcionara como tal. Pero lo que debería ser un día con efecto arranque aunque fuera con una llamada de grandes descuentos y oportunidades, es un locura eterna.

¿Pero que hacemos los europeos con esto? Lo importamos a nuestra cultura progresivamente. En España el primero fue Media Markt en el año 2012 respetando la idea original. Progresivamente fueron el resto de comercios sobre todo los online, quienes año tras año fueron sumándose y ya en 2015 se podía considerar que estaba totalmente consolidado en nuestra cultura.

Evolución del Black Friday

Y como todo en esta vida, lo hemos llevado al extremo. Los clientes se aprendieron que ese día había grandes descuentos y empezamos a retener nuestras compras a la espera de ese día. Los vendedores como veíamos que durante todo el comienzo de noviembre el negocio se nos caía, empezamos a alargar el efecto Black Friday para iniciar campañas que duraran un fin se semana. Posteriormente se empezaron a ver acciones “Black Week”, y ya este año he llegado a ver el “Black November”.

Y no solo esto, en lugar de usar este evento para acciones puntuales en artículos concretos, cual borregos lo aplicamos a todo nuestro catálogo generando una ruina total de nuestro negocio.

En resumen, una acción que debería ser de un día, supone de facto estar durante todo un mes con precios rebajados. Y esto hace poco viable la rentabilidad a muchos ecommerce o negocios tradicionales que no pueden soportar esta política tan agresiva de precios durante tanto tiempo. Esto si, los grandes encantados porque su economía de escala y el volumen inmenso que generan si se lo soporta.

Singles Day el 11/11 y otra excusa

Como el Black Friday se celebra a finales de noviembre y queda raro estar todo el mes con acciones justificando este día, “hemos aprovechado” para importar otro evento en este caso desde china: el Singles Day. Este evento lo promovió el grupo AliBaba en china para el 11/11 y se ha convertido en todo un fenómeno de ventas en su mercado original. Y nosotros lo hemos importado también.

Más o menos es quince días antes del viernes negro, por lo que lo adoptamos como otra excusa consumista para el cliente, y una necesidad nueva de reventar precios por parte del vendedor. Y si no es por esto, al menos nos sumamos para tener otro evento antes de ese viernes negro que nos permite vender algo en el mes. ¿Por qué no lo importamos con la razón de ser que debería tener?

Algún ejemplo consumista del Viernes Negro

Particularmente yo he optado en los dos últimos años en no hacer rebajas de ningún tipo en este día. Es más, incluso he optado por subir precios para intentar maximizar el margen dado que en unos pocos días hay que conseguir recuperar lo que el inicio del mes no te da por lo retenido del consumo. Pero lo hago desde la honradez pues no promociono el evento.

Otros comercios han decidido no poner precios de oferta sino “repartir” cupones de descuento de entre el 20% y el 60%. Muchos de estos cupones son visibles en su web mediante banners permanentes para que el cliente los utilice. Y los datos que me transmiten es que disparan las ventas pero curiosamente el consumidor no hace uso de los mismos. En algún caso me llegan a decir que más del 80% de los pedidos se realizan sin incluir el cupón. Aquí no hay trampa ya que es el cliente quien no se aprovecha.

En Black Friday estamos tan cegados con que es un día de ofertas, que las damos por hechas y compramos sin ahorro. Clic para tuitear

Así de consumistas somos; nos esperamos a un día concreto para comprar barato algo que no necesitamos, que acabamos adquiriéndolo más caro que cualquier otro día. Y como prueba la cantidad de reseñas en twitter que surgen con precios antes y ahora de gente que se percata que el Black Friday los artículos están más caros que la víspera. Pero, ¿quién es el culpable de esto? Obviamente si se anuncia fraudulentamente, el comercio. Pero si no hay este tipo de mensaje, el consumidor.

Conclusiones sobre campañas como el Black Friday

Mi conclusión clara, todos nos deberíamos comprometer a usar este día como una acción puntual que fuera el disparador navideño. Potenciarlo y utilizarlo para promocionar solamente aquello que realmente nos interese, o a para liquidar stocks sobrantes.

Pero si continúa siendo un evento que se alarga en el tiempo artificialmente, no deberíamos acogernos a él. Solamente los grandes les sacan rendimiento porque copan el volumen. Pero para el pequeño negocio es una ruina; para sobrevivir no hay que vender más sino mejor. Y en eventos como este, por lo único que se suele apostar es por volumen. Y en muchos casos ni esto, simplemente nos sumamos a una moda consiguiendo ventas con menos margen.

Hasta hace apenas 5 años el periodo de Noviembre a Febrero era lo que al comercio le daba la vida por aumento de consumo. Ahora en muchos casos es lo que se la quita. Juan Macías escribió hace tiempo que si como consumidores solo buscamos precios bajos, iremos a una sociedad low cost. Esta sociedad nos llevará a un salario low cost y a una vida low cost. Pero ahí seguimos, pervirtiendo cada año una acción puntual que debería ser de un día. Ahora ya no aporta valor, y solo sirve para que los vendedores trabajemos sin margen, y los compradores se sientan sobresaturados de oferta.

Entre singles day, black friday, pre rebajas y rebajas, dedicamos los mejores meses del consumo a vender sin margen Clic para tuitear

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