Un año más, me he embarcado en un viaje fotográfico de la mano de Sergio, responsable del blog de viajes NadaIncluido. Si el año pasado disfrutamos de Vietnam y previamente capturamos la belleza de los Balcanes y Marruecos, este año nos hemos sumergido en los encantos de un nuevo país. A continuación resumo nuestro viaje fotográfico por Rumanía.
El foco del viaje era hacer «fotos, fotos, fotos» que diría mi buen amigo Rober. Pero no es menos importante el poder disfrutar como cualquier turista de las imágenes, escenas, paisajes, ciudades y gentes que nos presentas estos destinos fotográficos. Y como también es ya tradición, al finalizar cada uno de ellos me permito realizar un resumen de lo que cada destino me ha transmitido a través de una selección musical; esto que vengo a llamar BSO de un viaje fotográfico y donde inevitablemente relacionaré cada momento especial del viaje con la letra o el título de una canción. Vamos allá; a por la BSO de nuestro viaje fotográfico por Rumanía.
La víspera de viajar a Rumanía.
Este viaje realmente se inició la víspera. Esa noche previa a nuestro viaje fotográfico por Rumanía tuvimos un primer reencuentro con compañeros de anteriores viajes como Pablo. Al volar desde Zaragoza decidimos acercarnos la noche antes y compartir una cena con ellos donde compartimos y recordamos anécdotas de esos viajes previos. Y por cierto, unas patatas fritas espectaculares.
Tras esta cena Sergio nos acogió en su casa como si fuera la «Sweet Home Alabama» de Lynyrd Skynyrd. ¿Por qué esta canción? Porque todo fluyó perfecto, como lo hacen los acordes de la guitarra eléctrica de este gran tema. Eso si, aunque compartí habitación y cama con mi hermana, nada de relaciones incestuosas como evoca la canción. Quedémonos solo con habernos sentido como en nuestra propia casa; estábamos en el lugar adecuado para comenzar este nuevo viaje. Y además, es una gran canción para arrancar la banda sonora de nuestro viaje fotográfico por Rumanía.
Viajando a Rumanía. Riesgo superado.
Después de esa primera noche aun en España, tocó pegarnos un buen madrugón para ir al aeropuerto. Para unos podría ser algo normal, pero en la tradición de nuestros viajes es uno de los momentos más arriesgados. Recordemos al compañero Francisco que perdió el avión cuando viajamos a Balcanes, o el compañero Aldo que en Vietnam acabó deportado por un error en la documentación.
Pues en esta ocasión acabamos llegando todos al destino aunque no sin sustos y sobresaltos. Primero de todos el gran retraso que sufrimos casi todos; tanto aquellos que viajábamos desde Zaragoza con 2 horas de espera, o los compañeros de alicante con un retraso similar. Por no hablar de Marta que supero esto con creces… pero eso lo cuento luego.
Aun así, estos retrasos no fueron lo más significativo. Creo que esta primera gran anécdota se le puede asignar a Pablo a quien le retiraron el DNI en el control de seguridad. Menos mal que llevaba el pasaporte, porque sino quizás hubiéramos tenido a nuestra primera baja. Digamos que esta experiencia nos recordó en cierta medida la importancia de la paciencia y el pensamiento positivo.
Y que mejor que para este momento que el tema «don’t stop believin'» de Journey. Esta canción habla del optimismo que un padre transmite a sus hijos cuando los ve desesperados y con ganas de abandonar lo que más les gusta. Y no pensábamos abandonar a nadie, al menos en este viaje.
Cluj-Napoca. Primera parada en nuestro viaje fotográfico por Rumanía.
¡Lo conseguimos! Ya estábamos todos en la primera parada de nuestro viaje fotográfico por Rumanía. En el aeropuerto nos juntamos todos menos Manu que el pobre había llegado horas antes y nos esperaría en el hotel… Pero no, ¡nos falta Marta! que viene en un vuelo algo más tardío. No pasa nada, ya nos alcanzará más adelante. Subidos en el autobús de camino al hotel ya pudimos disparar nuestras cámaras para captar algunos paisajes urbanos.
Y con confianza y tranquilidad de habernos juntado, hicimos el pertinente check-in en el hotel lo más rápido que pudimos para salir a pasear por esta ciudad, empezar a conocerla y por supuesto, fotografiarla.
Lo que pretendía ser una primera experiencia fotográfica, se conviritió en algo más. Al poco de iniciar el paseo empezó a llover por lo que nos metimos a una iglesia. Ni tan mal, en lugar de foto de calle, algo de fotografía en interior también es interesante. Además la iglesia era bastante llamativa.
Tras verla de arriba a abajo y cuando parecía que escampaba, volvimos a la calle con ganas de más fotos, pero imposible. De nuevo empezó a llover y con mayor intensidad esta vez. En esta ocasión decidimos refugiarnos en un bar para tomar algo. La sorpresa saltó cuando estando dentro del bar nos llegó un mensaje de Marta diciendo que su vuelo seguía sin despegar desde Holanda. Y casi al minuto de recibir su mensaje nos empezaron a pitar los móviles a todos con una alerta meteorológica:: «No salgáis, lluvias torrenciales…»
Ya sabíamos porque Marta no volaba, no podrían aterrizar debido al temporal. ¿Recordáis que en nuestros viajes solemos perder a alguien? Pues ya teníamos aquí a una candidata; Marta estaba a punto de perderse este viaje fotográfico por Rumanía debido al mal tiempo.
Este momento me evoca muchas canciones con las que recordarlo. Desde Led Zeppelin con su tema «the rain song«, pasando por Bob Dylan con «a hard rain’s a-gonna fall«. Pero me quedo con una de mis grupos favoritos, Eurythmics y su canción «here comes the rain again». El motivo además de mis gustos, es por lo que la canción nos cuenta; una mezcla entre alegría y tristeza, esperanza y desesperación, luz y oscuridad… Aquí la representaba ese desánimo de un presente sombrío pero por otro lado la alegría del inicio de nuestra cuarta aventura fotográfica, aunque empezáramos el viaje encerrados con una alerta que generó cierto desánimo.
Si alguno sigue preocupado por Marta, sabed que finalmente si pudo llegar. Lo hizo a la noche y cuando ya habíamos vuelto al hotel y estábamos terminando de cenar.
Segundo intento de fotografiar Cluj-Napoca.
El segundo día amanecimos con muchas ganas de salir con la cámara y recuperar parte del tiempo perdido la víspera. Nos habían hablado tanto de lo atractiva que era Cluj Napoca que no podíamos esperar mucho, todos estábamos listos para otra jornada de exploración y fotografía por la ciudad.
Tal vez he sido un poco optimista indicando «todos». El bueno de Luis, alias «Luisco» por su origen Colombiano y tener otro Luis en el grupo, amaneció con fuertes migrañas. Ya llegó con molestias, pero una muy mala noche compartiendo habitación con mi primo Javi, le remató. Javi es un encanto, pero tiene un gran defecto: ronca. Y no lo hace como una persona normal, lo hace con intensidad. Esto para Luisco fue un agravante que le remató.
Podemos relacionar este momento con una canción que está también entre mis favoritas, «wake me up when september ends» de Green Day. Todo cuadra con ella, estábamos en septiembre, y además el contenido del tema donde se habla de pasar momentos difíciles y la necesidad de contar con un momento de respiro. Con humor y sin dramatizar, esta canción encaja bien con la situación y la necesidad de un poco de esa tranquilidad que Luisco necesitaba.
Y tras esta breve introducción a nuestro segundo día, por fin salimos a fotografiar. Y por cierto que el día fue explendido de luz y sol. Nada que ver con la víspera. Lo primero del día fue disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad. Posteriormente ya bajamos a su centro urbano y pudimos disfrutar de sus calles, algún mercado callejero, iglesias, arquitectura, y mucho más. Y todo en un día que resultó muy interesante desde la perspectiva fotográfica y también por el goce de cualquier turista.
Me atreví a intentar esas fotos jugando con reflejos que tanto me gustan cuando las hacen otros, y donde raramente yo consigo resultados que se acerquen a ser medio dignos.
Cluj-Napoca es un lugar precioso, pintoresco y donde disfrutamos enormemente esa parte fundamental de nuestro viaje: hacer fotos. Y digo lo de pintoresco porque tras visitar un cementerio local, cosa que hicimos varias veces en el viaje, acabamos tomando unos potes en un bar de estilo Steam Punk. ¿No sabéis lo que es? Pues yo hasta ese momento tampoco. Pero he de decir que si tuviera dinero y ganas abría uno de ellos en mi ciudad. Y si en lugar de ser el inicio del viaje hubiera sido el último día, hubiera comprado algo de esa decoración; era impresionante.
Siendo sincero es de los momentos que más me ha costado relacionar con una canción, pero un descubrimiento como este donde la estética es tan potente merecía un esfuerzo y encontrar una canción que lo describiera adecuadamente.
He refrescado muchas canciones que podrían ilustrarlo; desde el Mr. Roboto de Styx. o Radioactive de Imagine Dragons ya que ambos podrían encajar en la ambientación del bar por su ritmo y musicalidad. Pero la realidad es que en el fondo no era la elección adecuada. Así que he recurrido a una búsqueda por la internet profunda hasta encontrar el tema llamado «in the house of the inventor» que me parece perfecto: clava la sensación que sentí dentro del bar, y donde el título de la canción evoca la idea de un lugar único y creativo. Y si unimos a esto el nombre del autor, Luis Humanoide, ya queda 100% clavado al recordar el robot que nos recibía a la entrada. Un descubrimiento para aumentar mi cultura musical.
Última noche eh Cluj-Napoca
Para terminar los momentos que recordaremos de este primer día completo de nuestro viaje fotográfico por Rumanía, no puedo olvidarme del paseo nocturno final. Además de realizar unas fotos más que interesantes (sobre todo las que hicieron mis compañeros), tuvimos otro de esos momentos que recordaremos. ¿Quién no se imagina a su vecino paseando por la calle con su mascota? Pues si esto te parece normal, que lo es, ¿qué opinas si te digo que la mascota es un conejo enorme? Pues te lo confirmo, eso lo vimos y no solo esto, sino que mi hermana se animó incluso a perder una mano al acariciarlo sin analizar el nivel de higiene y salubridad del mismo. @Pablo, le pegas tus malos vicios de acariciar bichos 🙂
Lamentablemente la foto que tomé del momento es lamentable, desenfocada, movida… todos los defectos del mundo, así que os evitaré verla. Al menos si conseguí una par de imágenes salvables del ambiente nocturno de la ciudad.
Por cierto, este momento del conejo se merece su presencia en nuestra banda sonora. Y que mejor para ello que la canción «White Rabbit» de Jefferson Airplane. Aunque habla metafóricamente de caer en la madriguera del conejo blanco, la imagen de un conejo gigantesco en plena ciudad me parece igual de surrealista y memorable.
Y como este no podía ser el final de este primer día, quiero recordar otros dos momentos que completaron la jornada:
Como hacer una mudanza improvisada.
Si al comienzo del día Luisco amaneció con esa migraña, durante el día le fue empeorando. Por ello intentamos conseguirle una habitación donde poder descansar solo, pero lamentablemente el hotel se encontraba completo. Por ello decidimos que para dejarle «sobrevivir» lo mejor sería que Javi se mudara a la habitación que yo compartía con mi hermana. ¿Creéis que el hotel nos lo permitió? Pues ni siquiera preguntamos, así que realizamos un traslado improvisado llevándonos el colchón de su habitación cual delincuentes por los pasillos del hotel. Suena a una travesura inolvidable. ¡Y lo fue!
Para acompañar este divertido momento, creo que la canción «Hotel California» de los Eagles encaja perfectamente. Aunque la canción trata sobre un hotel misterioso y enigmático, la idea de hacer cambios no autorizados en una habitación de hotel encaja con la atmósfera intrigante de la canción. La letra dice: «You can check out any time you like, but you can never leave«, lo que podría resonar de manera humorística con el plan de trasladar a Javi de habitación.
Por cierto, gracias Javi por portarte como un campeón y no hacer ni un ruido en toda la noche. El secreto debe estar en tirar el colchón al suelo.
Juegos nocturnos en Cluj-Napoca.
Tras terminar la mudanza de Javi y dejar a Luisco descansando, algunos bajamos al bar del hotel a disfrutar de la mutua compañía con buena conversación y cervezas (refresco en mi caso). Esta conversación derivó en un juego donde cada uno de nosotros escribíamos algo de nuestro pasado y que nadie conociera. Entre todos teníamos que adivinar a quien pertenecía dicha anécdota o hecho. Fue muy interesante y divertido. Descubrimos que entre nosotros teníamos a judocas con medallas conseguidas gracias al llanto, que alguno lleva el martillo de Thor en los pies, que hay un héroe que salva vidas en el grupo, un ladrón frustrado (reincidentemente frustrado), o compañeros con quemaduras en el culo, además de melómanos y concertistas solistas de campanas. ¿Quién da más?
Este momento de compañerismo me recuerda la canción «secrets «de OneRepublic. Y lo hace por ese momento de compartir aspectos ocultos de cada uno de nosotros donde la canción crea un ambiente de confesión y revelación.
Y con esto si llega el momento de dejar atrás Cluj-Napoca. No está mal para menos de dos días de viaje; ya he incluido 8 temas a nuestra memoria musical del viaje.
Visitar Sighisoara. Ciudad natal de Vlad Tepes, alias «Drácula».
En este viaje fotográfico por Rumanía tocaba dejar atrás Cluj-Napoca e iniciar nuestro traslado a Sighisoara. Pero antes y para arrancar la mañana devolvimos «la cama» de Javi a su habitación. Al llegar a este nuevo destino Luisco si consiguió habitación individual por lo que ya no repetimos travesuras.
Una vez hecho el checkin en el hotel y abandonadas las maletas salimos a descubrir este precioso pueblo medieval y que es conocido y reconocido por ser el lugar de origen del mítico Vlad Tepes, Vlad el Empalador, y el generador del mito de Drácula.
A lo largo del día Sergio puso en marcha una de las tradiciones de nuestros viajes basada en que todos posemos para él a cambio de recibir unos retratos bien realizados y que nos recuerden nuestras visitas. Y por supuesto, para que solteros como Pablo o yo mismo podamos usarlas para parecer más interesantes de lo que somos subiéndolas a perfiles en aplicaciones como Tinder. Pero eso es parte de otras historias.
Si nos centramos en el día y lo que en él nos pasó, podemos resumirlo en que como en casi todos nuestros viajes hubo el «momento escaleras». Esto se dio para que pudiéramos subir a la preciosa Iglesia de la Colina. Eso si, solo 176 peldaños en esta ocasión con unas bonitas historias detrás sobre las obligaciones de los novios en su ascensión hacia la ceremonia de boda. Más de uno fallaría la prueba voluntariamente para abandonar la ascensión 🙂
Enfrente de la Iglesia estaba también el cementerio Sajón que algunos de nuestros compañeros visitaron también por la noche. Me arrepiento de no haber ido. Como diría el amigo Juanqui, «lo siento, me he equivocado. No volverá a ocurrir».
Pero el día fue más que esas escaleras, iglesia y cementerio. La visita a Sighisoara nos dejó unas fotos preciosas de todo su casco histórico así como de su gente. Y por supuesto también alguna tomada a mis compañeros en este viaje fotográfico por Rumanía.
¿Y qué canción podría inspirarme este día y su visita? Pues sinceramente he valorado varias. Por la relación con Vlad Tepes y su significado como el origen de Drácula pensé en Dragula de Rob Zombie, que además del título aporta un tono oscuro y energético, además de aportar una energía muy intensa y un sonido que evoca al misterio y la historia de Drácula. Recordando esos retratos que Sergio nos realizó me planteaba incluir Paint my love de Michael learns to rock por el cariño con el que Sergio nos retrata. Pero reflexionando más y rebuscando más, creo que hay un tema que puede unificar ambos momentos: «Bloodletting (the Vampire song)» de Concrete Blonde.
Y creo que lo puede unificar porque aporta un toque oscuro que nos permite asociarlo con Vlad, pero también una sensibilidad artística que puede relacionarse con ese proceso al que Sergio nos somete para retratarnos. La letra de la canción aporta además referencias vampíricas que podrían añadir un toque misterioso y simbólico al conjunto de experiencias que mis compañeros pudieron disfrutar por la noche en el cementerio. Un 3 en 1 que me permite no acabar con una playlist que empezaba a amenazar con ser eterna.
Seguimos nuestro viaje fotográfico por Rumanía en Biertan.
Sigamos adelante con nuestro viaje. En este nuevo día toca traslado por la mañana primero hacia Biertan, un pequeño pueblo con una Iglesia espectacular catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Durante el trayecto introdujimos un reto fotográfico que tendría que ayudarnos a mejorar nuestra visión y habilidades fotográficas. Varios de nosotros asumimos dicho reto y aprovechamos todo el día para intentar conseguir una foto chula que cumpliera el objetivo.
Seamos sinceros, todos los que lo cogimos consideramos que el nuestros era complejo. Pero también todos coincidimos nada más llegar a Biertan que el de Sergio era muy fácil: encontrar en el entorno cosas que recordaran a caras humanas. ¡Estaban por todas partes! Mi reto particular: conseguir a través de reflejos alterar la realidad de algún modo. La foto ejemplo con la que se me presentaba el reto era una persona caminando que por la presencia de un espejo parecía tener 4 piernas.
Estos retos me inspiran varias canciones. Desde el gran every breath you take de The Police donde la letra nos habla de vigilancia constante que uno a ese reto de Sergio (encontrar caras humanas en el entorno), pasando por mirror in the bathroom de The English Beat por mi reto, ya que la letra hace referencia a mirarse en el espejo y esto era uno de mis planteamientos para lograr el reto, buscar espejos. Pero ya os adelanto que ninguna es la elegida, como tampoco me fue posible encontrar espejos en Biertan para superar el reto.
Por ello creo que la canción ganadora será «eyes without a face» de Billy Idol. La atmosfera intrigante de la canción me evoca la idea de miradas y apariencias que me permite de nuevo fusionar esos dos retos: la idea de encontrar rostros en todas partes con la alteración de la realidad a través de reflejos.
La belleza de Sibiu.
Tras una mañana preciosa, con un día soleado y caluroso dejábamos atrás Biertan para dirigirnos hasta Sibiu; paseo que nos llevó un par de horas. Esta ciudad quedará marcada en mi memoria por dos razones diferentes. La primera la más obvia, se trata de una localidad preciosa. La segunda tiene connotaciones más negativas; en esas dos horas de recorrido se me fue poniendo mal cuerpo. Creo que lo que me ocurrió fue un golpe de calor por ese solo de Biertan y donde me había dejado la gorra.
Esa solana golpeando mi preciosa y enorme cabeza, me dejó secuelas durante todo el día, lo que no me permitió disfrutar del todo esta gran ciudad. Algo parecido seguía pasándole a Luisco que aun arrastraba secuelas de sus migraña, y lamentablemente también Arantxa tuvo un mal día empezando a encontrarse mal. Ella además ya no se recuperó en todo el viaje. Yo tuve más fortuna.
Pero vayamos al grano y recorramos juntos la ciudad. Arrancamos en su plaza principal, la Plaza Grande. Un espacio enorme y precioso. Junto a ella conseguí por fin mi reto fotográfico. Os sorprenderá pero lo conseguí gracias a un poste de publicidad que me generaba unos reflejos curiosos. Tras no se cuántas fotos, finalmente consegui esa alteración de la realidad. Y no fue poniendo dos cabezas o 4 piernas, sino transformando a un turista que fotografiaba la plaza, en una mujer que la abandonaba en sentido contrario. No es una gran foto, pero me sirve, y deseché otra foto que si aportaba gracias a un espejo dos escenarios radicalmente diferentes uno junto al otro.
Tras visitar esta plaza nos separamos en diferentes grupos mientras buscábamos un lugar donde comer. Y tras esta comida volvimos a agruparnos para seguir paseando y descubriendo nuevos rincones de la ciudad. Adelanto aquí mi enhorabuena a Marta. Por algo que detallaremos más adelante, ella consiguió en este pase no solo su reto, sino una foto absolutamente extraordinaria consiguiendo en un «picado» una conjunción de situaciones, líneas y mucho más. En resumen, una composición sinceramente maravillosa y que tuvo su premio (como más adelante contaré).
¿Conocéis o habéis oido hablar de la catedral ortodoxa de Sibiu? Pues es IM-PRESIONANTE como diría Jesulín. Y lo es sobre todo en su interior donde la riqueza artística está presente literalmente en cualquier punto del templo. Es cierto que por fuera no me llamó especialmente la atención, pero el interior es una auténtica obra de arte.
A la salida de esta visita los tres convalecientes, Arantxa, Luisco y yo mismo, decidimos abandonar al grupo; cogimos un taxi y nos fuimos al hotel a descansar con la esperanza de recuperarnos y poder disfrutar del resto del viaje en buenas condiciones. Y por las fotos que vi posteriormente de mis compañeros, nos perdimos una ciudad que aun tenía mucho que enseñarnos. Tendré sus fotos para rememorar lo perdido, y con ellas una excusa para volver.
Y dicho todo esto, ¿qué canción podría asociar a esta ciudad y mis/nuestras vivencias? Complicada la elección pero creo que me voy a quedar con «Unwell» de Matchbox Twenty. Este tema nos habla de lidiar con salud mental y física. Yo por un lado tenía ese mal cuerpo, y por otro lado tenía las ganas de seguir en la ciudad. Pero ambos aspectos me derrotaron. Al menos al día siguiente ya me encontré en perfectas condiciones de seguir con nuestro viaje fotográfico por Rumanía donde nos dirigiríamos a uno de los puntos más especiales y famosos del país.
Transfagarasan: una carretera y unas vistas impresionantes.
El día siguiente fue día sobre todo para fotografiar naturaleza. Nos dirigimos hacia Transfagarasan donde disfrutaríamos de una carretera única. Para quien no la conozca, se hizo internacionalmente famosa gracias al programa británico Top Gear donde Jeremy Clarkson gritó entusiasmado: «¡es la mejor carretera del mundo!» mientras derrapaba con su Aston Martin. No nos dejaron un Aston Martin, pero tuvimos una doble oportunidad de disfrutarla. Al subir a su cumbre lo hicimos en teleférico lo que nos permitió unas vistas aéreas de ella. Y al marcharnos, ya la disfrutamos desde el autobús en todo su esplendor. Habrá que volver para hacerla en un deportivo donde ganaremos en satisfacción.
En su cima a más de 2.000 metros pudimos disfrutar también del lago «glaciar» Balea, que nos permitió conseguir otras fotos bastante interesantes jugando con reflejos del agua, o con gente muy diversa paseando por el entorno; incluida una novia que estaba haciéndose su reportaje de boda allí mismo. Entrecomillo lo de glaciar porque agua hay, pero hielo nada de anda. Al menos en esta época del año y en un glaciar uno es lo que espera encontrarse. ¿Secuelas del cambio climático?
Comimos en uno de los restaurantes que están situados junto a este lago, y aunque la experiencia en un inicio pintaba mal por lo lento del servicio (muy lento), incluso nos vino bien porque mientras estábamos comiendo cayo un diluvio que nos pilló a cubierto. Buena fortuna la nuestra.
Eso si, me quedé con ganas de más; se anunciaban una serie de rutas de senderismo por la zona que pintaban más que interesantes. Otro motivo para volver.
Y todo esto me lleva a la elección de un nuevo tema para añadir a nuestra playlist. Antes descarté un tema de Imagine Dragons en parte porque para este momento tienen un tema perfecto, «on top of the world«. Esta canción me permite añadir a la banda con un tema que captura la sensación que al menos yo sentía al estar en la cima de esta carretera de Transfagarasan disfrutando de las vistas que nos ofrecía. Además, siendo como era uno de las paradas de nuestro viaje fotográfico por Rumanía que más me apetecía, quiero mencionar esta estrofa donde nos habla de las sensaciones de estar en la cima del mundo:
«‘Cause I’m on top of the world, ‘ey I’m on top of the world, ‘ey
Waiting on this for a while now
Paying my dues to the dirt»
Letra de la canción On the top of the wolrl (Imagine Dragons)
Una cena inesperada en Sibiel.
Tras volver de Transfagarasan a Sibiu, nos llevamos una sorpresa más que agradable. Nos llevaron a cenar a un pequeño pueblecito a las afueras. Apenas 25 minutos de camino y nos dejaron en Sibiel. Creo que jamás había visto un lugar con tal densidad de puertas atractivas e interesantes para fotografiar. Una pena que por la calle apenas hubiera nadie. Pero aun así una amable lugareña nos invitó a entrar en el patio de su casa a conocerla y poder hacer fotos. No podemos olvidarnos que aquí visitaríamos un nuevo cementerio. En el país de los vampiros es algo a hacer siempre que se pueda.
Para nuestra sorpresa, la cena fue en la casa de unos lugareños. ¡La mejor cena de todo el viaje! Y no solo esto, sino que como anécdota extraordinaria nos invitaron tanto a Marta como a mi a vestirnos con unos trajes tradicionales que nos dijeron que llevaban en la familia varias generaciones. No se aun porque me eligieron a mi, pero no puedo más que dar las gracias por el honor que me hicieron. Además este honor se aumentó con el de poder servir a nuestros compañeros los postres de la cena. Extraordinarios psotres.
Este momento merece una canción a su altura, y ha sido fácil la elección. ¿Escojo algo humorístico? Nuestros compañeros se rieron mucho al vernos aparecer a Marta y a mi así vestidos. ¿O escojo algo emotivo? Repito que al menos yo me sentí muy honrado tanto por poder vestir ese traje, como por lo bien y cómodos que nos sentirnos en esta casa que parecía la nuestra. (No recuerdo quien de nuestros compañeros nos hizo la foto y por ello no menciono al autor; lo siento)
Se me han pasado por la cabeza temas como don’t worry, be happy de Bobby McFerrin ya que tenía cierta preocupación por no romper el traje con mi «humanidad», pero a a la vez estaba muy feliz de llevarlo. También he pensado en lean on me de Bill Withers por la confianza y apoyo mutuo con Marta mientras servíamos a nuestros compañeros. ¿Por qué no Home de Michael Bublé? A fin de cuentas nos sentimos como en casa toda la noche.
Pero me inclino por un gran clásico, «what a wonderful world» popularizado por Louis Armstrong. Pero el cuerpo me pide una versión diferente y tras valorar varias, me quedo con la de Israel «IZ» Kamakawiwoʻole. ¿El motivo? El contar con un sonido único y relajado que le aporta el ukulele, unido a que si nos hubiéramos cenado todo lo que nos pusieron, habríamos salido del mismo tamaño que este artista tenía. ¡Llegó a pesar 340 Kg!
El castillo de Bran: ¿el castillo de Drácula?
La siguiente parada de nuestro viaje fotográfico por Rumanía nos llevó a visitar el castillo de Bran, que se ha identificado como el castillo de Drácula. Es una visita obligada si estás en Transilvania. Y la verdad sea dicha, el sitio es muy atractivo, pero la mitología está muy mal implantada; se cargan gran parte del atractivo al exagerar la ambientación en algunos aspectos con muy mal gusto. ¿Qué pinta una figura con una máscara de Scream? ¿En qué momento se puede relacionar esto? Vamos, que sitio bonito pero en algún aspecto un parque de atracciones de mal gusto.
Si a este concepto exagerado se une que dentro nos encontrásemos personajes/turistas yankees con aspecto totalmente estereotipado, pues aun se acrecienta esa sensación de parque temático. Y lo digo por ver varios oriundos de Texas con su gorro vaquero, camisetas con la apología de las armas, etc.
Como extra comentar que la realidad es que este castillo ni fue de Drácula, ni tiene relación alguna con Vlad. Sencillamente es un castillo que por cómo lo describe Bram Stoker en su novela, encaja en la definición y por ello se ha creado este espectáculo. Pero tampoco el bueno de Bran lo visitó ni se basó en él para nada.
¿Recordáis que hace unos cuántos párrafos os hablaba de retos fotográficos? Pues esto durante el viaje derivó hacia inventarnos unos premios fotográficos. Ese día de retos en Biertan hizo que enfocaramos la fotografía en aspectos concretos en lugar de ir en modo «metralleta». Gustó tanto la idea que se decidió establecer estos premios que nos motivasen en el resto del viaje. Pero hasta este momento no se había establecido ni el nombre de los mismos, ni las categorías. Este fue el momento. ¡Bienvenidos a los premios fotográficos Rober Incluido!
Mientras nos dirigíamos hacia el castillo se nos anunciaron las categorías, y fue un día donde todos nos volcamos ya en conseguir obras que presentar a cada una de las categorías. En especial la del retrato a mi me motivo mucho y tiré fotos a toooooda la gente que vi. ¿Motivado? Si. Pero qué cantidad de fotos basura salieron de ahí. Aunque también una de mis fotos favoritas del viaje la conseguí en este entorno. Pero estos premios al menos en ese día no eclipsaron los retos que nos ibamos poniendo. El mío para ese día, conseguir algo artístico relacionado con un paso de cebra. Pues ya me dirás tú donde puñetas encuentro un paso de cebra en un castillo.
Algo se consiguió al salir de él y buscar un sitio donde comer. ¿Os recuerda en algo a los Beatles y su álbum «Abbey Road»? Esta fue mi idea al tomar la foto.
Y dicho todo esto, toca la canción que me inspira este día. Si mezclamos Drácula y su vampirismo, con la máscara de Scream que por ahí pululaba, ¿por qué no incluir ya el mundo Zombie? Pues claro que si. La elección por tanto no podía ser otra que el «Thriller» de Michael Jackson. A ver quien se atreve a decir que no pega. 😉
Brasov. Mi parada favorita del viaje fotográfico por Rumanía.
Tras el castillo de Bran, cogimos carretera hacia Brasov. Otra ciudad muy atractiva y no se por qué, la que a mi más en atrajo de entre las ciudades visitadas. Seguramente el no haber disfrutado Sibiu podría ser la razón, porque a mis compañeros les atrajo más. Pero sea por lo que sea, una ciudad que me interesó bastante.
Lo primero que visitamos en la ciudad fue su plaza principal. Enorme y maravillosa. Tras visitarla y cuando se acercaba los mejores momentos de luz para hacer foto de calle, nos metimos en el interior de una iglesia, la llamada Iglesia Negra. Muy atractiva pero que al visitarla estábamos ciertamente frustrados por no estar en la calle aprovechando el momento de luz que teníamos fuera.
Fotográficamente perdimos muchas oportunidades de sacarle rendimiento a la ciudad y donde la parte más turística del viaje en esta ocasión jugó en nuestra contra.
Lo mismo nos ocurrió al quedar ya más tarde para ir a cenar, donde la hora elegida y un paseo excesivo para que nos enseñaran otros puntos de la ciudad, nos quitaron los momentos del anochecer. Puntos a mejorar en siguientes viajes donde tenemos que cuadrar los mejores momentos para fotografiar, con tener ese tiempo para hacerlo. Y no es una crítica a nuestro Tour lider, pues me consta que se frustró bastante también con estos temas. Es por ello que siendo un lugar que me encantó, no haya podido capturar en fotografías todo lo que la ciudad me transmitió.
Espero que esta pequeña crítica no moleste a mi buen amigo Sergio. Pero esta sensación que me quedó este día me lleva a pensar en la canción «lost stars» de Adam Levine. Esta canción, que forma parte de la banda sonora de la película Begin again, habla sobre encontrar el significado en las experiencias, incluso cuando se enfrenta a desafíos. La escojo por esa sensación de haber apreciado Brasov a pesar de las oportunidades perdidas. Aunque comparto la versión de la misma película cantada por Keira Knightley, su actriz protagonista.
Una ducha improvisada cenando en Brasov.
Brasov me encantó y sin duda nos deparó la anécdota más destacada del viaje. Una lástima que nadie hayamos tomado fotos del momento, pero estoy convencido que aunque pasen los años todos la recordaremos y sin haberlo documentado, lo tendremos grabado en nuestro cerebro.
Mientras cenábamos un camarero sin querer tiró un tazón de sopa encima de nuestro tour lider Sergio. Le bañó entero. La sopa se introdujo por toda su ropa y alcanzó incluso la mochila de la cámara. Afortunadamente esta no se dañó, y precisamente por esto lo recordaremos siempre. Él sobre todo lo tendrá grabado, ya que ni recuerdo el tiempo que estuvo en el baño intentando quitarse los restos y el olor que le dejó.
Gracias Sergio por colaborar a nuestra diversión. Sin duda todos estuvimos riendo y felices por lo que «happy» de Pharrell Williams es una buena elección. ¿No opinas lo mismo?
Una noche de bolos en Brasov.
Y para terminar una noche feliz, varios de nosotros nos fuimos a tomar algo a jugar a los bolos. Pablo llegó a su cima como deportista de élite y yo, para ser mi primera vez, dejé a dos rivales a mi zaga. En resumen, ambos deberíamos ser «All Star». Vale, este tema de Smash Mouth no va de deporte, pero ese título nos define perfectamente.
Castillo de Cantacuzino convertido en la academia de Wednesday.
Vamos poco a poco llegando al final de nuestro viaje fotográfico por Rumanía. Esta mañana nos tocaba disfrutar del castillo de Peles pero previo a esta visita, nos acercaron al Castillo de Cantacuzino que en este último año se ha hecho muy famoso por ser el escenario de la academia Nevermore en la serie de Netflix Wednesday. Eso si, de la serie aparecen los jardines porque al castillo no les permitieron entrar a rodar, y además alteraron completamente su diseño por CGI.
Y lamentablemente han tuneado tanto los jardines con detalles de la serie y frikadas varias que al menos para mi le quitan todo su encanto. Al menos lo que es el interior del castillo es realmente digno de ver. Y las vistas que hay de los Cárpatos desde su interior son una auténtico placer visual. Leyendo por internet dicen que hay una excursión cerca para subir a alguna de esas montañas. Otra cosa apuntada para el futuro.
El tema que acompañará este momento no puede ser otro que «Goo Goo Muck» de The Cramps. Para quien no lo conozca, es el tema que suena en la propia serie en una escena que se ha hecho bastante viral. Aquí la tenéis:
Fotografiando el castillo de Peles.
Apenas a 10 minutos de Cantacuzino está el conocidísimo Castillo de Peles. Llegamos con un día precioso lleno de luz que nos permitió fotografiarlo de una manera muy tradicional. Pero a la salida de la visita y a pesar de seguir un muy buen tiempo, el cielo se cubrió con unas nubes y luces que dotaron de un gran dramatismo a nuestras fotos. Gracias a ello seguramente Pablo consiguió su premio a la foto de paisaje dentro de los premios RoberIncluido. Lástima no haber presentado yo una que tenía similar; dudé y me incliné por una más sencilla del lago Balea.
Pero si valoramos el castillo en si mismo hay que decir que su decoración interior impacta. Los artesonados del techo son preciosos. Su sala de armas impresiona con la colección que allí se muestra. Hay arte por todas partes… lo dicho, una maravilla que hace justicia a su fama.
Y claro, con todo esto toca buscar una canción. Pero se me hace complicado escoger porque a pesar de todo lo comentado, la imagen que perdura de esta visita en mi mente es la de un turista muy especial. Este se paseaba por el interior del castillo con dos cámaras réflex al hombro, además de cuatro objetivos enormes. Todo eso lo llevaba a la cintura a modo de cartuchera y donde sacaba y cambiaba objetivo y cámara a toda velocidad. Más parecía un forajido del salvaje oeste cuando desenfundaba ante los duelos al sol como tantas veces hemos visto en películas.
Es por ello que me voy a quedar con «Outaw Pete» de mi admirado Springsteen. Alguno pensaréis que una elección forzada y seguro que tenéis razón, pero ¿realmente pensabais que no incluiría ningún tema de «The Boss»?
Bucarest. El final del viaje fotográfico por Rumanía
Pues si, nuestro último día y medio lo pasamos en la capital del país: Bucarest. Una ciudad que como Sergio nos había anunciado previamente no es atractiva en el sentido clásico que demanda cualquier turista. Pero para perfiles como Rober es un caramelo fotográfico. Y por ello le teníamos muchas ganas. Ganas que en algún momento generaron algo de tensión con Rodica, nuestra guía local, que tal vez nos quería tener demasiado controlados, y nosotros realmente queríamos escaparnos a disfrutar de sus calles y de su gente.
La primera noche fotográfica y gastronómica por Bucarest
Tras el check in en el hotel al que llegamos algo más tarde de lo que hubieramos querido por un atasco, tocaba organizar la logística para acudir al restaurante donde cenar. Algunos de nosotros conseguimos ir por nuestra cuenta tras un duro debate con nuestra guía. De este modo pudimos empezar a realizar fotos por la capital rumana, mientras otros compañeros optaban por descansar e ir posteriormente en el autobús hasta el restaurante.
Este breve paseo fue tan solo un aperitivo de lo que esperábamos fuera el siguiente día completo. Pero este aperitivo ya nos dejó ver las posibilidades para realizar eso que llamamos foto de calle: una mezcla única de opulencia y decadencia tanto en la arquitectura como por qué no decirlo, en sus gentes.
De este paseo surgieron algunas grandes fotos. Mi hermana logró aquí realizar la que posteriormente se consideraría la mejor foto urbana de todos los asistentes. Totalmente merecida.
Aun así, lo que seguramente recordaremos fue el restaurante en el que cenamos. Si existe el estereotipo de sitio para turistas, ese es el restaurante en el que terminamos. Mucho show, música dentro de él, ruido infernal y la imposibilidad de mantener una conversación fluida con los compañeros de mesa.. Eso si, al terminar de cenar volvimos al hotel y en este paseo la práctica totalidad de los compañeros decidieron venirse andando y así poder disfrutar de las calles de esta ciudad. Esto me lleva a la canción elegida para este momento: «Walking in my shoes» de Depeche Mode.
Visita al parlamento de Bucarest. La casa del pueblo.
Nuestro último día nos permitió no madrugar demasiado. El plan del día era arrancar con una visita a la sede del Parlamento. Un auténtico palacio cuya visita en un inicio seguramente nos sorprendió por ese lujo exagerado por todas partes. Nuestra guía reconoció que cuesta una auténtica fortuna mantenerlo. Imaginad si es exagerado que es el segundo edificio administrativo más grande del mundo, solo superado por el Pentágono.
Un destino que sin duda hay que visitar aunque estés como nosotros en un viaje fotográfico. Pero es cierto que nuestra visita se alargó mucho, más de 2 horas y media desde que entramos, y nos dijeron que apenas habíamos visto el 6% de su extensión. Una exageración. Y más para algunos de nosotros que consideramos que habíamos sacrificado tiempo para el objetivo principal de nuestro viaje fotográfico por Rumanía: la fotografía. Y sumemos a esto que tras la visita, tuvimos un paseo en bus de casi una hora por el centro de la ciudad. Perfecto para haberlo realizado a pie.
Quizás por esto mi elección de canción en este momento sea «Wasting time» de Jack Johnson.
Una tarde de fotos y conflictos.
Tras esta poco fotográfica mañana fuimos a comer con la idea de poder aprovechar la tarde para hacer fotografía como locos. Esta ansiedad nos llevó a una separación del grupo en 2 bloques. Por un lado los que desde el primer momento se marcharon a hacer fotos, y por otro los que decidieron primero parar a realizar alguna compra. A fin de cuentas, también somos turistas y en todo el viaje no habíamos parado a comprar nada. Tal vez esto generó un poco de mal rollo en el grupo pero que duró poco. Y ya a media tarde estaba todo superado y todos pudimos disfrutar de esa fotografía callejera que tanto deseábamos hacer.
Eso si, la tarde no estuvo exenta de sustos porque a Susi la perdimos en dos ocasiones. Primero en esa misma tarde y posteriormente en la noche al volver de un nuevo restaurante 100% estereotipado para turistas. Sustos que afortunadamente se solucionaron rápido y no fueron a más, aunque mi «hermano» Vicente si se llevó un susto.
Quiero incluir aquí una canción optimista porque realmente aunque fue un día algo raro, hay que concluir que nos queremos. Y por ello que mejor que el tema «Cachitos de amor» de Luitingo (parte de la banda sonora de Operación Camarón). Esa frase «que nada nos separe aunque nos lleguen contratiempos» creo que define perfectamente este cariño que nos tenemos.
El final de nuestro viaje fotográfico por Rumanía
Y si, llegamos ya al final de nuestro viaje. Tras una cena de un restaurante de decoración fabulosa, pero de nuevo con un nivel de ruido que hacía casi imposible mantener una conversación, nos volvimos al hotel donde teníamos reservada una sala para nuestra gala de despedida y que incluía por primera vez la entrega de nuestros premios fotográficos RoberIncluido. Aun no entiendo como no gané todas las categorías…
De hecho, no gané ninguna y me tuve que contentar con una mención de honor. Creo que fue una gala inmejorable y muy digna de esta la primera edición de los premios. En las siguientes me acordaré de ahorrar algo para ir dejando incentivos en ese jurado influenciable y potencialmente sobornable 😉
Eso si, las fotos premiadas eran todas espectaculares y siendo realista, las mias no estaban al nivel de lo que mis compañeros presentaron. No ha sido mi mejor viaje fotográficamente hablando, aunque lo he disfrutado muchísimo en lo personal y en lo turístico.
Creo que para estos premios una buena elección de canción sería «the winner takes it all» de ABBA, pero me voy a quedar con la versión de Cher. Aunque la verdad no hubo un único ganador y todo resulto extrañamente repartido.
Esperando nuestro próximo viaje fotográfico.
Tras los premios y los agradecimientos de los sobornadores, perdón, de los ganadores, el final del viaje llegó como el final del verano que cantaba el dúo dinámico.
Quiero por ello cerrar este resumen de nuestro viaje fotográfico por Rumanía con la emotiva canción «Adiós» de Diana Navarro. Un tributo a aquellos que, por diversas razones, no pudieron estar presentes en esta aventura fotográfica por Rumanía. Confío en reunirnos nuevamente en futuras aventuras. Y en especial no puedo dejar de acordarme de Ángela que nos había acompañado desde el primero de todos. Pero no fue la única. Recuerdo a nuestro apasionado Walter, o a mi némesis Paulette, y a tantos otros que no han podido sumarse a este. Espero verlos de nuevo en siguientes aventuras. Si en este hemos recuperado a Manu y Arturo, ¿por qué no contar con ellos en los siguientes?
Pero como no puedo terminar un viaje con un tema tan triste y melancólico, quiero hacerlo con la expectativa de lo «que vendrá» que canta Zaz. Sergio, ¿a dónde nos llevarás el año que viene? Estamos deseosos de conocer este nuevo destino que seguro nos enamorará.
Y no solo eso, sino agradeceros a todos los que me permitís acompañaros y como ya he dicho en algúna ocasión más, sois familia. Por ello os dedico «The wonder of you» del rey Elvis,
Resumen de la BSO de nuestro viaje fotográfico por Rumanía
Como recapitular toda la banda sonora a través de cada párrafo puede ser complicado, aquí os dejo el listado de canciones que creo resumen muy bien lo que ha sido este maravilloso viaje fotográfico por Rumanía. También disponible en spotify:
- Sweet Home Alabama – Lynyrd Skynyrd
- Don’t stop believin’ – Journey
- Here comes the rain again – Eurythmics
- Wake me up when september ends – Green Day
- In the house of the inventor – Luis Humanoide
- White Rabbit (Jefferson Airplane)
- Hotel California (Eagles)
- Secrets (One Republic)
- Bloodletting (the Vampire song) -Concrete Blonde
- Eyes without a face – Billy Idol
- Unwell – Matchbox Twenty
- On top of the world – Imagine Dragons
- What a wonderful world – Israel «IZ» Kamakawiwoʻole
- Thriller – Michael Jackson
- Lost stars – Keira Knightley
- Happy – Pharrell Williams
- All Star – Smash Mouth
- Goo Goo Muck – The Cramps
- Outlaw Pete – Bruce Springsteen
- Walking in my shoes – Depeche Mode
- Wasting time – Jack Johnson
- Cachitos de amor – Luitingo y los Lolos de la Isla
- The winner takes it all – Cher
Bonus Tracks:
- Adiós – Diana Navarro
- Que vendrá – Zaz
- The wonder of you – Elvis Prestley
Confío que este resumen musical de nuestro viaje fotográfico por Rumanía haya gustado a mis compañeros de viaje y aventuras. Y si no les ha gustado, pues ya mejoraremos el resumen en nuestro próximo destino. Nos vemos el año que viene.
PD: La foto que encabeza el post está realizada por Sergio de nadaincluido.com







































































































1 comentario. Dejar nuevo
Gracias, Alberto, por haber confiado en nosotros desde el primer viaje y seguir haciéndolo. Y gracias por estos maravillosos artículos musicales que funcionan además de diario. Me alegra ver que has disfrutado tanto de la aventura y no dudes de que soy el primer consciente de las cosas mejorables que, espero, conseguiré solucionarlas en próximas andanzas. Lo de que ganes un Rober Incluido ya no sé si te lo puedo garantizar, aunque nivel no te falta 😘